viernes, 12 de octubre de 2007

De regreso a casa


El director argentino Gustavo Fontán cuenta cómo regó por dos años "El árbol"
Miércoles 10 de Octubre de 2007

Por Felipe Vásquez, enviado especial a Valdivia

VALDIVIA.- No fue falta de presupuesto ni problemas en el reducido equipo, fue así como se planteó desde un primer momento el atrevido proyecto “El árbol”, la contemplativa película experimental del cineasta argentino Gustavo Fontán, que participó en la competencia oficial del Festival Internacional de Cine de Valdivia.

La película tiene como protagonistas a María y Julio, una pareja que entra en la tercera edad y cuyo paso del tiempo notan en los dos árboles que están plantados afuera de su casa. Están tan juntos, que es difícil distinguir de cuál son las hojas, pero mientras María insiste que el árbol está seco y hay que derribarlo, Julio lo riega con la esperanza de que se mantenga con vida.

“El árbol es una película que rodamos a lo largo de casi dos años un pequeño equipo. Nos dimos cita dos o tres días por mes junto a dos árboles. Nuestra intención era fundamentalmente recuperar el asombro por esas cosas cotidianas, esas cosas que están al lado nuestro y que no vemos. Esos árboles que están frente a la puerta de esos protagonistas, como a la puerta de la calle de cualquiera de nosotros. Están allí, pero no los vemos más, hasta que en algún momento por una circunstancia específica –quizás uno de ellos está muerto- volvemos a verlos. Nuestra búsqueda era indagar en las cosas, en la luz, y volver a recuperar esa serena alegría que provoca el reencuentro con las cosas cercanas”, explica su director.

El extenso calendario por el cual se expandió el rodaje de la película, no fue un simple capricho del realizador, que tuvo razones fundadas a partir de su búsqueda para tomar ese largo camino.

“Esos dos años eran parte de la planificación. No era porque no teníamos dinero y nos íbamos atrasando, sino que el proyecto era de esa manera. Nosotros teníamos la estructura general de la película, la idea estética, el tema, pero no teníamos todas las secuencias”, explica el cineasta.

Fontán agrega que “nuestra intención era no producir la luz, no iluminar, sino que esperábamos pacientemente la luz que necesitábamos para la escena que íbamos a rodar. Nosotros filmábamos, editábamos y pensábamos; filmábamos, editábamos y pensábamos. Un periodo de reflexión muy serio teníamos después de cada encuentro. Yo sabía que al final del primer año íbamos a tener una estructura, pero que era posible que nos diéramos cuenta que nos faltaba una secuencia de otoño o una secuencia de primavera, y que no íbamos a producir la luz para esa secuencia, sino que había que volver a esperar la estación que correspondía”.

La idea central del realizador de esta película, que entre otros festivales también fue presentada en Buenos Aires y Tribeca, es la de “un encuentro con lo real”. La cinta significa también un cambio respecto a la narrativa más convencional que había utilizado en su primer largometraje, “Donde cae el sol”, aunque el propio realizador explica que su carácter experimental fue forjado a través de diversos documentales de poetas argentinos que ha realizado en el último tiempo.

“En general tengo procesos muy largos, pero no puedo hacer sólo una cosa a la vez. Entonces lo que pasa es que normalmente tengo películas en distintas instancias. Yo en este momento estoy terminando el sonido de un documental que se llama ‘La orilla que se abisma’ y estoy escribiendo y comenzando la indagación, con el mismo equipo de ‘El árbol’, de un nuevo largometraje de ficción que se llama ‘La madre’”, detalla el realizador, quien se mostró agradecido por la buena respuesta que tuvo su película ante un público especialmente joven en Valdivia.

1 comentario:

Juan Fco Gonzalez dijo...

cuando vi 'El ARBOL'me llamo
la atencion lo poetico que llego
ha ser para mi la historia, si bien
creo en unos años mas me emocionara mucho mas al verla, ya que a mi corta edad de 18 años me es un poco dificil distinguir bien las nostalgias de la vida.

esperando que estes bien y agradeciendo al igual que Andrea todo lo que hiciste por nosotros en Valdivia.

muchos saludos!
y suerte en todo...